Dirección
Av. Calle 100 No. 60 - 04
C.C. Master Center of. 216 - 223
Teléfono  +1 318 390 69 86

Viernes, 06 Octubre 2017 03:19 Escrito por Miguel Lasso
Valora este artículo
(1 Voto)

Bogotá D.C.  Marzo de 2017

 

POR LA TRANSFORMACION DE LAS ORGANIZACIONES SINDICALES Y LA BÚSQUEDA DE UN SINDICALISMO CLASISTA!!!

 

SINTRAEDUCACIÓN BOGOTÁ D.C., organización sindical independiente manifiesta a los trabajadores de la educación que es necesaria la búsqueda de un sindicalismo clasista que procure romper con las anquilosadas prácticas del sindicalismo reformista y entreguista y sea garante de un sindicalismo democrático y revolucionario que respalde y se solidarice con las movilizaciones sociales que se convoquen y con las jornadas civilistas y democráticas programadas o que se definan por los diferentes sectores sociales y sindicales en torno a la defensa de la educación pública y demás servicios públicos esenciales y domiciliarios que salvaguarden el patrimonio de los colombianos, buscando la unificación de la movilización social en un pliego único de reivindicaciones sociales y democráticas y en un comité nacional, social y político, que las coordine y contribuya a elevar su capacidad en la confrontación a las políticas del gobierno nacional y el régimen estatal neoliberal y antipopular.

 

Las organizaciones sindicales deben transformarse y fortalecerse a través de instrumentos y mecanismos de participación, deliberación y resolución directa de todos los afiliados al sindicato y no a través de la decisión exclusiva de una minoría que asume la responsabilidad que pertenece a todos. La historia del magisterio colombiano nos cuenta de luchas y conquistas que son ejemplo e inspiración, pero también existen reivindicaciones concretas de los docentes del decreto 1278 de 2002 que son un reto ante la situación que vive la nueva generación de educadores. No podemos vivir de viejas luchas, necesitamos despertar y comprender que el nuevo estatuto docente implicó el desmonte de derechos legales y garantías constitucionales, por ejemplo, la evaluación con carácter diagnóstico – formativa - E.C.D.F. - que se hace a los docentes está supeditada a la disponibilidad presupuestal, cuando ningún ascenso puede depender según fallo de la Corte Constitucional; así mismo en relación a la evaluación de desempeño, que se respete el debido proceso, pues en muchas instituciones educativas se asume por los rectores como un mecanismo de acoso laboral y vendetta, y además esta evaluación de desempeño debe hacerse como parte de la evaluación institucional en el marco de la autonomía escolar, en consecuencia, consideramos que no debe incidir en la carrera docente oficial sino un componente más del Proyecto Educativo Institucional. La lucha es por la derogatoria del decreto 1278 de 2002 y la defensa del decreto – ley 2277 de 1979. También debemos rechazar el sistema prestacional del 1278 en relación a las condiciones pensionales, debido a que no garantiza condiciones dignas, ni acorde a las características de nuestra profesión docente, huelga recordar que el docente del decreto 1278 de 2002 se pensiona con veinte años de servicio y mínimo 57 años de edad, teniendo en cuenta el 65% del promedio salarial de los últimos diez años laborados.

La situación de salud, derecho esencial amparado por la Constitución de Colombia, derecho a mantener el régimen de excepción de todos los docentes colombianos, sin pago de cuotas moderadoras, sin preexistencias, disponibilidad de todo tipo de medicamento, y en relación a la prestación de los servicios médicos asistenciales para el magisterio colombiano, desafortunadamente con la privatización de éste derecho y su consideración como servicio a partir de la ley 91 de 1989, el MEN y la dirección de FECODE acordaron un sistema de licitación que le permitió a los particulares y mercaderes de la salud enriquecerse a costa del pésimo servicio de salud para los trabajadores de la educación y sus familias. Proponemos rechazar el servicio de los oferentes privados y rescatar el derecho a la salud a cargo de la red hospitalaria del Estado y la ampliación de su red de salud pública. Todo lo contrario a lo que hoy se vive: una salud mercantilizada, donde el maestro aporta un dinero significativo, pero recibe una atención médica precaria o donde el educador muere esperando un tratamiento.

Denunciamos la actitud patronalista de la dirección de FECODE y su Junta Nacional que se evidenció con la negociación del nuevo modelo de ascenso y reubicación salarial de los maestros regidos por el Decreto Ley 1278 de 2002. Rechazamos la Evaluación con Carácter Diagnóstico – Formativa – E.C.D.F. – concertada entre la dirección de FECODE y el Ministerio de Educación Nacional, creemos que es defendible el derecho a la igualdad con el resto de educadores colombianos y por lo tanto que los requisitos para el ascenso sin evaluación de competencias y atendiendo los  requisitos de títulos que implica la idoneidad profesional, el tiempo de servicios a partir del nombramiento en periodo de prueba que nos garantiza la antigüedad y la producción académica o intelectual deberán ser los criterios a tener en cuenta.

Por el contrario, se impuso un modelo que para nada es reivindicativo a la experiencia o estudios de los maestros y maestras. Este nuevo modelo juega con la “estabilidad laboral” del docente, puesto que la E.C.D.F.  quedo amarrada a las evaluaciones de desempeño, se convirtió en un proceso más largo y tortuoso, donde solo se tuvo en cuenta cambiarle la forma, pues en el fondo la metodología de su calificación depende de la disponibilidad presupuestal y la regla fiscal. Sin embargo, la actual dirigencia sindical exalta los resultados obtenidos durante la primera cohorte de la ECDF, debido a que el porcentaje de aprobación se ubicó en un 70 %. No obstante, dichos resultados, traducidos en número de docentes, no son tan positivos, ya que se presentaron solo 34.000 de los 144.000 docentes 1278, de los cuales solo aprobaron 23.800 maestros (70%), tan solo 11.900 por año 2015 y 2016 respectivamente. En conclusión, ni siquiera el 10 % del total de los maestros logró moverse en el escalafón docente por cada uno de los años en mención.

Finalmente, hacemos un llamado a la unidad del magisterio colombiano, tanto a los docentes del decreto 1278 de 2002 como a los docentes del decreto – ley 2277 de 1979 para que levantemos las reivindicaciones anteriores y luchar contra la cooptación de la dirigencia sindical por parte del gobierno, contra el corporativismo sindical y el rescate de los principios universales del movimiento sindical; autonomía, solidaridad, clase e internacionalismo.

 

Por la transformación del movimiento sindical magisterial

 

JUNTA DIRECTIVA SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN DE BOGOTÁ D.C. “SINTRAEDUCACIÓN”

r.

Visto 940 veces

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.